En un principio el objetivo es pasar un buen rato con el fútbol, los pronósticos y la quiniela. Porque una jornada sin quiniela no tiene la misma emoción. Por lo general se evitarán combinaciones lógicas y muy predecibles, tratando de acertar algunos de los signos bombas y difíciles que fallamos y nos dejan con la miel en los labios cuando sellamos columnas sencillas. Se realizará un estudio de rentabilidad basado en los porcentajes apostados del LAE, los de BETFAIR y otras valoraciones personales con un toque de pronóstico personal a la contra (tenemos en cuenta lo que apuestan otros y trataremos de apostar justo aquello diferente que nos suponga rentabilidad) De lo anterior obtendremos una base de apuestas. Seguidamente ordenaremos las columnas resultantes en función de la jornada alrededor de un rango de premios, por esperanza matemática en función de los resultados simulando miles de escrutinios o bien por probabilidad de aparición a partir de un índice mínimo de rentabilidad. Después ajustaremos el número de columnas finales por tramos mediante reducidas o distancias , dependiendo del grado de control de la dispersión de las columnas finales que deseemos y las garantías cuantitativas y cualitativas de premio que ofrezcan las mismas. La estrategia será ir un poco a la contra del apostante clónico en el conjunto de la combinación sobre todo en la base de columnas, de ahí el nombre de la peña. A partir de la temporada 2012-2013 y dado que la gestión de la jugada lleva su tiempo además de gastos en herramientas ofimáticas, internet y diversos softwares específicos, se cobrará una comisión sobre beneficios. Solamente se cobrarán la jornada que el socio gane más que lo invertido Es recomendable para el socio jugar por ciclos repartiendo el dinero a invertir, dado que pueden venir rachas largas de jornadas malas para el sistema. Ejemplo, si se van a jugar 50 euros en una o dos jornadas sería preferible repartirlos en 5 € x 10 jornadas o por ejemplo 2 € x 25 jornadas.