Seguro que conoces decenas de supersticiones de buena suerte. Algunas son muy comunes en la sociedad española, otras, en cambio, son tan personales que nacen de uno mismo o de la tradición familiar. Todas ellas son curiosas, aunque no tienen por qué tener el mismo significado a nivel sentimental para cada persona. Y mientras que algunas supersticiones permanecen para siempre el recuerdo, otras se olvidan rápidamente. ¿Quieres conocer cuáles son las supersticiones de buena suerte más populares? ¡Te contamos nuestras favoritas aquí!
Las supersticiones positivas son creencias populares que asocian objetos, gestos, acciones o situaciones con la capacidad de atraer fortuna y evitar la mala suerte.
En el ámbito de las apuestas y loterías, es común que algunos participantes recurran a amuletos, números personales o rutinas antes de comprar un boleto o de hacer una apuesta, con la esperanza de que les den ventaja. En definitiva, las supersticiones de la buena suerte responden a la necesidad humana de tener control en situaciones de azar o incertidumbre, reforzando la ilusión de influir en el destino.
Existen muchas supersticiones, pero estas son las 10 más conocidas:
La más popular de las supersticiones es tocar madera, algo tan sencillo como poner tu suerte al servicio del contacto de la piel humana con un trozo de material proveniente de la naturaleza, que te hace conectar con ella. Desde tiempos inmemoriales se usa la expresión “Toco madera por...” y sigue siendo el principal reclamo de suerte hasta nuestros días, tanto para comprobar la Primitiva, como para pedir salud para los más cercanos.
En el ámbito internacional, la más popular de las supersticiones es el trébol de cuatro hojas. Se trata de una tradición celta sobre un trébol poco común. Mientras que el trébol de tres hojas es muy sencillo de encontrar en cualquier césped, se ha calculado que la probabilidad de encontrar un trébol de cuatro hojas es de una por cada 5000 tréboles de tres hojas. Aunque, ojo, porque también existen tréboles de cinco y de seis hojas, que son mucho menos comunes, pero no tan famosos ni con tanta carga supersticiosa. Cada una de las cuatro hojas del trébol representan: fe, esperanza, amor y suerte. Y tanto del trébol como de tocar madera, se considera que ambos ahuyentan los espíritus.
¿Sabías que el símbolo de la Bonoloto es un trébol de 4 hojas?
Cuando cumples años, te incitan a pedir un deseo mientras soplas las velas. Esta bonita tradición es extremadamente popular alrededor del mundo y no deja de ser una superstición de buena fortuna para que algo que deseamos ocurra.
En España, los primeros segundos del año nuevo se celebran comiendo una uva por cada una de las 12 campanadas, que representan a los 12 meses que tiene un año. Cada una de las campanadas que se tocan desde plazas emblemáticas de las principales ciudades españolas suena cada 3 segundos y finalizar las 12 uvas a tiempo “garantiza” un próspero año nuevo.
Cruzar los dedos es uno de los gestos supersticiosos que se hacen con más frecuencia. A veces se acompaña de cerrar los ojos y pedir un deseo, similar a soplar las velas y otras simplemente se espera al resultado mientras algo está sucediendo, por ejemplo, mientras se decide el número premiado en un sorteo extraordinario.
Una de las supersticiones más personales consiste en convertir objetos en amuletos. Los cristianos, por ejemplo, se aferran a las estampitas de vírgenes o rosarios a los que le encomiendan su suerte. Otras personas asocian su suerte a recuerdos familiares como fotografías o pulseras. Existen amuletos de todo tipo, hay quien incluso guarda el boletolo del Gordo de la Primitiva con el que más cerca estuvo de ganar un gran premio para que le dé buena suerte.
Al igual que un deportista cuando disputa la final de un torneo importante, algunos jugadores no miran su Quiniela si están a punto de ganar un pleno al 15 por si acaso la gafan. Creen que respetar el premio les acercará a la victoria.
Todo el mundo tiene su número de la suerte, para muchos es el 7 y para otros el día que nacieron. Sea cual sea el preferido, si está entre el 1 y el 49, suele incluirse en las apuestas de Bonoloto.
Las prendas de vestir también se asocian a la buena suerte, algunos tienen su camiseta, su ropa interior, sus zapatillas..., cualquier tipo de prenda es válida, el refuerzo positivo es lo que cuenta. Algunas veces se asocia la buena suerte al color y, muchas otras, a grandes momentos pasados llevando estas prendas.
Hay personas que entran a un lugar con el pie derecho buscando que les dé suerte. Algunos deportistas, por ejemplo, lo hacen antes de saltar a la cancha y algunos jugadores en la administración de loterías cuando van a comprobar el resultado de sus apuestas múltiples.
¿Conocías todas estas supersticiones de buena suerte? ¿Crees en alguna de ellas? Quizás ponerlas en práctica te ayuda a acercarte a alguno de los premios que puedes llevarte al jugar en la web de Eduardo Losilla.