No ocurre todos los días, pero todos sabemos que cada temporada se suspenden varios partidos que se jugaban en el Quinigol durante una jornada de La Liga, Champions League o Copa del Rey. Los motivos son varios, desde unas condiciones climáticas imposibles, problemas de salud de un aficionado durante el partido, un apagón o incluso una afición que está causado problemas en el estadio o sus aledaños. Muchas veces los usuarios saben cómo jugar al Quinigol, pero se ven perdidos en este tipo de excepciones.
Por ello, somos conscientes de que esta problemática no va a dejar de ocurrir y hay que estar preparados para saber cómo proceder si tenemos este partido en nuestra apuesta de Quinigol, cuando se da una de estas situaciones según la normativa del Quinigol.
Según establece SELAE en la normativa de Qunigol: “Para determinar el acierto de cada pronóstico se considerará como resultado de cada partido que interviene en el concurso, el obtenido en el terreno de juego en el momento en que el árbitro lo dé por finalizado, ya sea por haber llegado a su término, incluida la prórroga, en su caso, o por haber sido suspendido, una vez comenzado, aunque posteriormente las instituciones deportivas anulen el resultado o tomen cualquier otra decisión sobre el mismo. No obstante, si el partido suspendido se reanudara dentro del período establecido en la norma 30ª, se considerará como resultado el obtenido en el momento en que el árbitro lo dé por finalizado”.
Por lo tanto, en los partidos suspendidos el resultado válido es el que se obtiene en el campo cuando el árbitro da por finalizado el partido, incluyendo el tiempo reglamentario y la prórroga. De igual forma, si el partido se suspende después de empezar, el resultado en el momento de la suspensión se toma como válido, aunque la propia liga o las instituciones deportivas competentes anulen, cambien o repitan el partido.
La norma 30ª del reglamento establece que: “Serán nulos a efectos de estas normas los resultados de los partidos incluidos en el concurso que se inicien antes de las doce horas del día inmediato anterior a la fecha de la jornada o después de las veinticuatro horas del día inmediato posterior a la fecha de la jornada. Las horas son referidas siempre a la hora oficial peninsular”.
La única excepción sucede cuando se suspende el partido, pero este se reanuda antes de que hayan pasado 24 de la suspensión del propio partido o 12 horas del día anterior a que finalice la jornada. Lo cual ha sucedido en contadas ocasiones, pero es posible.
Si un partido no llega a iniciarse, no se aplica el criterio del resultado en el campo. En estos casos, el partido queda fuera del marco temporal válido que establece la norma 30ª y, por tanto, el resultado se considera nulo a efectos de la apuesta, lo que modificaría las probabilidades de Quinigol. Esto puede dar lugar a la aplicación de resultados alternativos o a la reducción de categorías, según determine SELAE para esa jornada concreta.
¿Y cuenta el resultado si el partido se suspende en el descanso? Sí. Si el partido ya ha comenzado, aunque se suspenda en el descanso o en cualquier minuto del encuentro, el resultado válido será el que refleje el marcador en el momento de la suspensión, siempre que no se reanude dentro del plazo permitido por la norma 30ª.
Además, no influirá en Quinigol si el partido se repite días después. Aunque la competición decida repetir el partido o anular oficialmente el resultado, esto no afecta al Quinigol. El juego toma como referencia exclusivamente lo ocurrido en el terreno de juego en el momento en que el árbitro dio el partido por finalizado o suspendido, salvo la excepción de la reanudación dentro del plazo reglamentario.
Aquí entra en juego la excepción de la norma 30ª. Si el partido se reanuda dentro del margen horario permitido (antes de las 24 horas posteriores a la jornada o dentro del marco temporal establecido), el resultado válido será el definitivo tras la reanudación. Si se reanuda fuera de ese plazo, se mantiene como válido el resultado de la suspensión.
Sí. La normativa del Quinigol no distingue entre competiciones. Da igual que el partido pertenezca a La Liga, la Champions League o la Copa del Rey: el criterio es siempre el mismo y depende únicamente del momento de suspensión y de si se reanuda dentro del plazo reglamentario. Los partidos suspendidos forman parte de la realidad del fútbol y, por extensión, también del Quinigol.
Aunque no se producen en todas las jornadas, su impacto puede generar dudas entre los jugadores, especialmente cuando el resultado final del encuentro no coincide con el que acaba reflejándose en la apuesta. Sin embargo, la normativa del Quinigol es clara y establece reglas precisas para evitar interpretaciones ambiguas.
En líneas generales, el resultado que cuenta es siempre el que se produce en el terreno de juego en el momento en que el árbitro da por finalizado o suspendido el partido, con independencia de las decisiones que adopten posteriormente las competiciones o las instituciones deportivas. Solo existe una excepción: que el encuentro se reanude dentro del plazo temporal fijado por la norma 30ª, en cuyo caso el marcador definitivo será el que determine el acierto del pronóstico.